Una de las primeras palabras que se nos viene a la mente al hablar de Smart Buildings son unos edificios enormes, futuristas y totalmente automatizados, todo lleno de cámaras y micros. Sin embargo, nada más lejos de la realidad, este término hace referencia a la eficiencia energética, a la comodidad de las personas que habitan en estos espacios, a la seguridad y a la reducción de costes económicos.

Y más concretamente son espacios donde se permite una gestión controlada y eficiente de los sistemas como la iluminación, el agua, la climatización, equipos informáticos, controles de acceso, etc… Vamos a descubrir en esta nueva entrada la utilidad de estos edificios inteligentes.

Eficiencia energética y Smart Building

Cuando hablamos de Smart Building, debemos considerar como edificio inteligente cualquier tipología de edificio. Es decir, oficinas, hospitales, bancos, comunidades de vecinos, museos e incluso casas (de las que hablaremos más tarde). Para todos ellos son aplicables las siguientes características y pasar a convertirse en un Smart Building:

  1. Eficiencia energética. Es una de las características innatas de no tan novedoso concepto. Sin eficiencia energética ni reducción en el consumo de electricidad, energía o agua no hay un edificio inteligente.
  2. Seguridad. Deben presentar altas cotas de seguridad.
  3. Integración de los sistemas de control. La reducción en el consumo o la sostenibilidad se accede a través de los datos que aportan los sistemas de control. Estos datos deben poder ser analizados y tenidos en cuenta en futuras acciones dentro del edificio.
  4. Confortable. Estos espacios están pensados para ser ergonómicos para sus habitantes. Servirse de la tecnología para hacer la vida más fácil.

Objetivos de un edificio inteligente

Una vez detalladas las características que un edificio inteligente tiene que cumplir para convertirse como tal, pasamos a explicar objetivos concretos que se pueden dividir en tres grupos:

Objetivos económicos

  • Una vida más útil al edificio en sí al mejorar su infraestructura y prestaciones.
  • Reducción notable en los costes de operación y mantenimiento.

Objetivos tecnológicos

  • Integración en una sola plataforma de todos los servicios.
  • Automatización de los sistemas de control.
  • Toma de decisiones basadas en datos.

Objetivos sostenibles

  • Ahorro energético.
  • Sostenibilidad al utilizar los recursos disponibles de una mejor forma.

El papel de la domótica y las Smart Home

A menor escala pero igualmente importante, tenemos las Smart Home. La domótica permite una serie de ventajas que se pueden trasladar a la gestión de un Smart Building.

En una casa inteligente se puede controlar la iluminación dependiendo de variables como la intensidad, la duración o la fuente. Ajustar la temperatura de ciertas habitaciones. Abrir y cerrar puertas con tu dispositivo móvil. Configurar una serie de avisos respecto a la seguridad de tu casa. Cortar el suministro de agua o electricidad si se superan unos mínimos. O incluso programar tus electrodomésticos para que funcionen en las horas en las que la electricidad es más barata.

¿Cómo se consigue controlar la eficiencia energética?

Todas las ventajas de las que acabamos de hablar deben tener un punto en común. Un sistema que controle todo lo que está pasando en el edificio. Para solucionar este problema surge nuestra plataforma del Internet de las Cosas: 

FIWOO

FIWOO se presenta como una pieza clave del puzzle a la hora de gestionar de manera integral los recursos de un edificio. La plataforma IoT, desarrollado por Secmotic junto con Emergya, proporciona un servicio integrado para recopilar información de distintas fuentes de datos y así extraer conocimiento en tiempo real de lo que está pasando en el edificio.

Los cuadros de mando disponibles en FIWOO permiten monitorear los distintos los indicadores clave de rendimiento de tu edificio en un simple vistazo. ¿Necesitas más información? No dudes en ponerte en contacto con nosotros.