Seguimos con la serie de entrevistas en nuestro blog. En esta ocasión, ha sido el turno de hablar con Antonio José García de la Rosa, concejal de Hacienda, Contratación, Nuevas Tecnologías en el Ayuntamiento de Cártama (Málaga). 

¿Quién es Antonio José García?

Antonio José García de la Rosa procede del mundo de la industria. 25 años de experiencia en el sector de Defensa y Aeroespacial, especializado en ensambles y sistemas electrónicos le avalan.

Paso de ser supervisor de planta, con tareas transversales como coordinador del programa de gestión de riesgos de FOD y coordinador de las mejoras continuas basada en Six Sigma en MADES (Malaga Aerospace, Defense & Electronics Systems S.A) a Concejal de Nuevas Tecnologías en el municipio de Cártama.

Hoy trabaja en dar soluciones enfocadas al ciudadano, con el fin de optimizar, centralizar y buscar la mayor eficiencia posible. Buscando el Desarrollo Sostenible de la ciudad, dimensionando el consumo de recursos tanto humanos, como materiales y energéticos.

¿Cómo aceleró la pandemia la transición digital de las ciudades, su economía y su gobierno?

Desde nuestra experiencia, el cambio ha sido increíble. Hemos sido capaces de buscar soluciones en apenas horas. La tecnología estaba ahí, y solo teníamos que ordenar un poco las ideas.

En el Ayuntamiento pasamos al 90% de la plantilla con funciones administrativas a tele-trabajar, solo quedamos de forma presencial el personal con funciones esenciales. Y todo esto en una sola semana.

Tengo que dar las gracias a Francisco Perles y Almudena Roson, mi equipo de sistema, quienes han realizado un magnífico trabajo afinando todos los procesos para que sus compañeros puedan realizar desde casa, todas las tareas que realizaban en la oficina.

¿Cómo se pueden utilizar las nuevas redes 5G y las tecnologías asociadas para mejorar el funcionamiento de las ciudades?

Hoy día el análisis de los datos es esencial y sensorizar un municipio es clave para apostar por una ciudad inteligente.

Hoy existen multitud de sensores que nos ayudan en el día a día, como por ejemplo a encontrar aparcamiento, saber el estado del tráfico, también podemos detectar la humedad de determinados lugares para una mejor gestión de parques y jardines, a nivel de alumbrado público se abre otro abanico de soluciones.

También se está creando una red wifi municipal, detectar peatones y vehículos, el amanecer, incidencias de la red eléctrica…., datos que ayudaran a ciertos dispositivos a automatizar una serie de acciones que tienen como misión un ahorro energético. También podemos gestionar la recogida y tratamiento de residuos urbanos, medir la calidad del aire, del agua, el ruido, concentración de polen y un largo etc., hablamos de datos importantes  medioambientales que necesitamos para una mejor gobernanza de nuestro municipio.

Muchos de estos sensores son conectados punto a punto y ahí es donde la tecnología 5G puede mejorar el funcionamiento de nuestras ciudades, facilitando la comunicación de todos estos dispositivos. Estamos delante de una nueva revolución tecnológica donde las posibilidades se disparan y el IoT será una realidad.

¿Qué medidas se pueden implementar para acelerar la integración digital en la economía urbana?

Hay que informarse y formarse en nuevas tecnologías, ver que existe en el mercado, que soluciones son eficiente, que opciones puede ser adecuado para cada caso, por lo tanto la formación del personal involucrado es primordial.

A continuación, crear un plan estratégico con visión de futuro, con unos objetivos claros y alcanzables, contando con los distintos actores locales y buscando una gestión transversal de los recursos públicos.

Cuando tengamos un proyecto atractivo para vivir, trabajar e innovador…., es el momento de buscar financiación e impulsar la colaboración público privada.

Aunque todo esto no es nada fácil.

Estamos delante de una nueva revolución tecnológica donde las posibilidades se disparan y el IoT será una realidad. 

¿Y para garantizar la igualdad de oportunidades para empresas y ciudadanos y para promover la inclusión digital?

El acceso a las nuevas tecnologías era fundamental para la inclusión digital. En la última década hemos mejorado muchísimo en infraestructuras y redes móviles, acercando a la población los beneficios de internet y las nuevas tecnologías para su uso cotidiano.

Actualmente nos encontramos con el problema del ciber-analfabetismo, personas tanto en el ámbito personal como empresarial,  que tienen dificultades importantes para vivir en este mundo digitalizado.

Para ello, la adopción de políticas públicas en el ámbito educativo, que garanticen el acceso a la formación y contenidos y metodologías que logren la alfabetización digital es muy importante.

Esta tarea requiere de inversión y esfuerzo por parte de todos.

¿Podrán las smart cities hacer frente a cuestiones como el cambio climático o conflictos armados?

¡Por supuesto! Si evitamos la extracción de elementos escasos (minerales y metales críticos) sujetos a regiones con conflicto armados y promovemos métodos alternativos y sostenibles, evitaremos la financiación de la violencia en determinados países.

Y si las ciudades buscamos incrementar la calidad de vida de sus habitantes gestionando sus recursos de forma sostenible y realizando avances innovadores que les permitan impulsar el desarrollo del municipio con una gestión medioambiental responsable, pues claro que ayudaremos al cambio climático.

Si trabajamos de forma local no podemos aprovecharnos de la sinergia de los casos de éxito.

Y por último, ¿qué factores dificultan la conversión de una ciudad en una ciudad inteligente? ¿Y cuáles los facilitan?

Ojaá fuera capaz de responderte con una fórmula mágica y darte una solución.

No hay suficiente sensibilización de los beneficios de una ciudad inteligente, cada localidad afronta sus retos de forma individual. Hay casos de éxitos muy importante, pero también muchos que han fracasado, si trabajamos de forma local no podemos aprovecharnos de la sinergia de los casos de éxito.

Por esto creo que la formación y la comunicación son fundamentales, debemos de formar a nuestro personal involucrado en la gestión diaria de nuestros municipios  y enseñarles que son herramientas que facilitan y optimizan el trabajo, sin olvidar nuestra meta final que es que crear ciudades más sostenibles  y que el ciudadano sea el protagonista y no un mero espectador.